miércoles, 1 de junio de 2011

El dadaísmo y la poesía

El dadaísmo.

Si hay un movimiento vanguardista que haya echo de lo absurdo e irracional su bandera, este es el Dadá.
«...yo estoy en contra de la acción; a favor de la continua contradicción, y también de la afirmación,...» citaba Tristan Tzara —uno de los fundadores— en el primero de los siete manifiesto que salieron.

Parece que el movimiento surgió allá por 1916, como consecuencia directa del horror y rechazo que la IGM causaba a una serie de jóvenes con diversas inquietudes culturales. La sociedad materialista y el mundo burgués estaban arruinado a la sociedad Europea, había que transformarla ¿pero cómo?, ¿qué hay que cambiar? Veamos otro fragmento muy esclarecedor:
«Estamos hartos de las academias cubistas y futuristas laboratorios de ideas formales. ¿Es que se hace arte para ganar dinero y acariciar a los gentiles burgueses? Las rimas suenan a la asonancia de las monedas...».
Más adelante también podemos leer: «La moral atrofia como todo azote producto de la inteligencia. El control de la moral y de la lógica nos han inflicto la impasibilidad ante los agentes de la violencia —causa de la esclavitud—, ratas pútridas de las que está repleto el vientre burgués, y que han infectado los únicos corredores de vidrio claros y limpios que quedaban abiertos a los artistas».

Queda claro por tanto que según estas ditirámbicas proclamas, el mundo artístico (en sus versiones modernas como cubismo y futurismo...) ha sucumbido al aburguesamiento. Ahora bien, ¿qué propone Dadá? o más bien ¿qué es Dadá? Una vez más recurriremos a las citas para responder: «Yo proclamo la oposición de todas las facultades cósmicas a esta blenorragias de un sol pútrido salido de las fábricas del pensamiento filosóficos, la lucha encarnizada, con todos los medios del ASCO DADAÍSTA Todo producto del asco susceptible de convertirse en una negación es dadá...» y seguiría a continuación con toda una serie de arengas sobre qué negaciones son Dadá como por ejemplo:  abolición de la lógica..., abolición de la memoria, etc.; es decir, sería un claro rechazo de todo lo que nos rodea y configura la sociedad, así como una exaltación del individuo, una especie de nihilismo desvariado que busca encontrarse a sí mismo.

Pero todavía no hemos respondido a la otra cuestión ¿qué significa DADÁ? DADÁ no significa nada. El propio manifiesto nos lo deja muy claro —o no—: «...Por los periódicos sabemos que los negros Kru llaman al rabo de la vaca sagrada DADÁ. El cubo y la madre en cierta comarca de Italia reciben el nombre de DADÁ. Un caballo de madera en francés, la nodriza, la doble afirmación en ruso y en rumano: DADÁ».

La poesía en el dadaísmo.

Ahora vamos a acercarnos al motivo de esta reseña, que a fin de cuentas era la poesía, y sobre poesía dadaísta es a lo que hemos venido hoy.

En uno de los textos dadaístas podemos encontrar unas "instrucciones" de cómo hacer poesía o un poema dadaísta. No es casualidad que acercarse a la poesía desde los postulados dadaístas, era dar el golpe de gracia a esa poesía bien metrificada y rimada, que ya en su día poetas como Rimbaud empezaron a minar y que poco tiempo después continuaron los surrealistas.

Por mi parte, preferencias poéticas aparte, la forma que propusieron esos vanguardistas para hacer poemas me resulta divertidísima. Y hoy resulta un excelente ejercicio para acercar precisamente la poesía a los más pequeños, proponiendo desde las escuelas o en actividades infantiles de bibliotecas, juegos relacionados con la construcción de estos poemas.

Aquí quedan expuestas las reglas para hacer un poema dadaísta, por si alguno de vosotros se anima a ello.

PARA HACER UN POEMA DADAÍSTA.

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle
a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que
forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una
sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo. *

Y por último una muestra de uno de mis poemas dadaístas.

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Dentro de las variantes de esta poesía —especialmente recomendable para las actividades creativas—, también se puede intentar dar un cierto sentido a la obra con las palabras recortadas, de tal forma que se pueden buscar las más curiosísimas composiciones.



¡Espero que os animéis!

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

El dadaísmo está en la base misma del juego: sin él no hay literatura posible. Lo demás son disfraces que le ponemos.

Delgado dijo...

Exactamente, y no solo en la poesía puede verse ese juego.

enletrasarte dijo...

Original, me ha calado la curiosidad.
En todo caso, provisto de mis libros (no compro los períodicos idiotas de mi país) recortaré, pondré en una bolsa y haré una original poesía.
Estoy seguro que yo la entenderé, pues sabiendo su génesis, jamás me perderé detalle.
¡pobre aquel que ose cuestionarme!!
Un abrazo

Delgado dijo...

Me alegran tus palabras, y desde aquí te aseguro que yo no seré quien cuestione tan bravía obra.

Un saludo.