miércoles, 9 de noviembre de 2011

Valle-Inclán poeta


Recientemente se han cumplido 75 años de la muerte de Valle-Inclán, una de las piedras angulares del modernismo español. Aprovechando esta fecha así como la lectura conjunta de "Las sonatas" organizada por el profesor Pedro Ojeda Escudero, vamos a acercarnos a este literato atendiendo a su poesía, que a día de hoy es quizás menos conocida que su obra narrativa.

Su obra poética se reduce a tres libros: Aromas de leyenda  (1907), La pipa de kif (1919), y El pasajero (1920), recogidas todas ellas en una edición definitiva llamada Claves líricas (1930). Cuando Valle-Inclán sacó su primera obra contaba ya con los cuarenta años, esto no quiere decir que no hubiera escrito poesía antes, pues ya en su juventud realizó poemas de corte romántico que fueron publicados en periódicos como El Imparcial o El Sol. Sin embargo su compromiso con la prosa y otros quehaceres literarios le impidieron abordar serieamente la lírica hasta ya bien entrada su madurez.

  • Aromas de leyenda (1907)
Se trata de su obra poética modernista por excelencia, publicada en plena efervescencia de sus Sonatas, se caracteriza por un marcado carácter arcaizante que busca lo bucólico e idílico en un pasado remoto de corte regionalista. Utiliza ritmos típicos de su tierra —ritmo dactílico o de gaita gallega— y en once de los catorces poemas  la estrofa final está en gallego. Toda la obra se funde en un ambiente de religiosidad y misticismo que transporta al lector a un mundo de ensueños llenos de simbolismos modernistas: aves, fuentes, flores azules, atardeceres..., donde las influencias darinianas son visibles.

(LOS POBRES DE DIOS)

Por los caminos florecidos
va la caravana de los desvalidos,
ciegos, leprosos y desvalidos.

No tienen albergue en la noche fría,
no tienen yantar a la luz del día
por eso son hijos de Santa María.

El polvo quema sus llagas rojas,
sus oraciones son congojas:
van entre el polvo como las hojas.

Van caminos de sementeras,
caminos verdes entre eras,
en donde cantan las vaqueras.

COMO CHOVE MIUDIÑO,
COMO MIUDIÑO CHOVE,
POL'A BANDA DE LAIÑO,
POL'A BANDA DE LESTROVE.

  • El pasajero (1920)
A pesar de estar escrito después de la Pipa de Kif, Valle-Inclán decidió en sus Claves Líricas situarlo en segunda posición. Responde esto a que la obra desde un punto de visto formal supone la transición de su clásico modernismo al popular esperpento de los años posteriores.

El propio nombre de este libro de poemas —El pasajero— deja entrever que trata una búsqueda iniciática del poeta. Es posible que la escribiera hacia 1912-1913, tras una época de constantes viajes. Aquí el simbolismo, el esteticismo decadentista —satanismo, mujeres fatales, serpientes, la rosa como símbolo principal que denomina a la mayor parte de sus poemas—, sumado a ciertos elementos que indican ya un nuevo horizonte vanguardista, hacen de este poemario una pieza clave para comprender su evolución literaria.

(ROSA DE MELANCOLÍA)

Era yo otro tiempo un pastor de estrellas,
y la vida, como luminoso canto.
Un símbolo eran las cosas más bellas
para mí: La rosa, la niña, el acanto.

Y era la armoniosa voz del mundo, una
onda azul que rompe en la playa de oro,
cantando el oculto poder de la luna
sobre los destinos del humano coro.

Me daba Epicuro sus ánforas llenas,
un fauno me daba su agreste alegría,
un pastor de Arcadia, miel de sus colmenas.

Pero hacia el ensueño navegando un día,
escuché lejano canto de sirenas
y enfermó mi alma de melancolía.

  • La pipa de kif (1919)
El propio nombre nos hace ya sospechar que nos encontramos con algo muy diferente a lo anterior, y efectivamente, la referencia al kif —hachís—, rompe con bucolías pasadas y sirve como elemento vehicular de un mundo de ensoñaciones humíferas, grotescas en algunos casos, y esperpénticas. Los poemas del VII/XIV tratan a modo de cuadros sobre un terrible crimen con personajes de cierta índole tabernaria; en el poema XVII nos topamos con un herbolario que nos hace viajar por países lejanos y con las drogas: el opio, el hachís y la marihuana. Desde un punto de vista estructural, nos encontramos con poemas de métrica más brusca, con mucha más sonoridad que los anteriores, rimas más machaconas y un vocabulario golfante. Todo esto hace que los dieciocho poemas del conjunto total evoquen en mayor o menor medida rasgos de las vanguardias, como el expresionismo, ultraísmo...  Por tanto esta propuesta poética resulta la más original de las tres, y quizá por ello, es la que ha gozado de mayor fama entre los lectores.

(GARROTE VIL)

¡Tan! ¡Tan! ¡Tan! Canta el martillo,
el garrote alzando están,
canta en el campo un cuclillo,
y las estrellas se van
al compás del estribillo
con que repica el martillo:
¡Tan! ¡Tan! ¡Tan!

El patíbulo destaca
trágico, nocturno y gris,
la ronda de la petaca
sigue a la ronda de anís,
pica tabaco la faca
y el patíbulo destaca
sobre el alba flor de lis.

Áspera copla remota
que rasguea un guitarrón
se escucha. Grito de jota
del morapio peleón.
El cabileño patriota
canta la canción remota
de las glorias de Aragón.

Apicarada pelambre
al pie del garrote vil,
se solaza muerta de hambre.
Da vayas al alguacil,
y con un rumor de enjambre
acoge hostil la pelambre
a la hostil Guardia Civil.

Un gitano vende churros
al socaire de un corral,
asoman flautistas burros
las orejas al bardal,
y en el corro de baturros
el gitano de los churros
beatifica al criminal.

El reo espera en capilla,
reza un clérigo en latín,
llora una vela amarilla,
y el sentenciado da fin
a la amarilla tortilla
de yerbas. Fue a la capilla
la cena del cafetín.


el verdugo gana el pan,
un paño enluta el banquillo.
Como el paño es catalán,
se está volviendo amarillo
al son que canta el martillo.
¡Tan! ¡Tan! ¡Tan!

12 comentarios:

enletrasarte(Omar) dijo...

Estupenda entrada, amigo!!
Valle Inclán, un genio, adoro su obra.
gracias y gracias ¡totales!!


PD -> el soneto acentuaba en 2da. 6ta. y 12va.
yo me había equivocado (puse 10ma.)
gracias por eso también

Anónimo dijo...

Me guardo tu entrada, esa rosa hay que olerla despacito. De la del garrote vil se me quedó lo del gitano de los churros...Gran escritor Valle Inclán, con muchos registros.

Un abrazo de Abejita de la Vega, María Ángeles

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Con tu permiso, me llevo la entrada a mis noticias sobre la lectura de las Sonatas de Valle de los jueves.
¡Gracias!

Delgado dijo...

Omar: alégrome dello. Como buen galleginho no podía ser menos.

Abejita: no pudes dejar pasar las rosas valleinclanianas resultan buen manjar. Con respecto a lo del gitano, en La pipa de Kif, hay muchas notas de humor.

Pedro: Agradecido me hallo

Merche Pallarés dijo...

Estupenda entrada sobre la poesía de Valle. Me han gustado mucho las tres. Es curioso como en aquellos años estos escritores fumaban opio o kif o tomaban morfina (caso de Bécquer) como si nada... Sustancias, por otro lado, que mejoraban la creatividad. Una curiosidad... ¿Qué son las "influencias darinianas"? Besotes, M.

Delgado dijo...

Hola Merche, primero decir que sí, estos amigos ponían en práctica la máxima de crear sus paraísos artificiales para después realizar grandes obras. Quizás uno de los casos más extremos fue el de Jean Lorrain con el éter, cuyos cuentos en ocasiones parecen auténticas alucinaciones.

Con respecto a “influencias darinianas” me refiero a influencias del gran maestro del modernismo: Rubén Darío, pues la simbología de la obra, ese espiritualismo latente, etc. recuerdan al del Maestro. Ten en cuenta que Valle y Rubén no solo se conocían sino que se apreciaban, hasta tal punto que podemos ver algo que no he mencionado antes, y es que como prólogo a la obra de Aromas de leyenda encontramos un soneto llamado SONETO ICONOGRÁFICO PARA EL SEÑOR MARQUÉS DE BRADOMÍN DE RUBÉN DARÍO, SU AMIGO.

Este gran don Ramón, de las barbas de chivo,
Cuya sonrisa es la flor de su figura.
Parece un viejo dios, altanero y esquivo.
Que se animase en la frialdad de su escultura.

El cobre de sus ojos por instantes fulgura
Y da una llama roja tras un ramo de olivo.
Tengo la sensación de que siento y que vivo
A su lado una vida más intensa y más dura.

Este gran don Ramón de Valle-Inclán me inquieta.
Y a través del zodiaco de mis versos actuales
Se me esfuma en radiosas visiones del poeta,

O se me rompe en un fracaso de cristales.
Yo le he visto arrancarse del pecho la saeta
Que le lanzan los siete pecados capitales.


A pesar de que se introdujera el soneto posteriomente, resulta significativo. La verdad es que hay más menciones de ambos maestros en sus obras, y resulta una delicia ir poco a poco descubriéndolas.

Merche Pallarés dijo...

¡Gracias por esa magnífica explicación y por ese soneto del gran Rubén Darío! No caí que "darinianas" se refería a ese gran poeta al cual, admito, tampoco he leido mucho. Lo corregiré.
Referente a los "paraisos artificiales", te contaré una anécdota: Cuando mi cuñado Luis se fue a vivir a Ibiza en 1958, en la farmacia de la ciudad, repleta de recipientes de porcelana típicos de las boticas de la época, había una que resaltaba porque claramente ponía "opio". Besotes, M.

Delgado dijo...

Jajaja, anécdota muy interesante, Ibiza y ya casi los 60, seguro que ese recipiente no tardó mucho tiempo en agotarse.

Gracias por pasar por aquí Merche.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Delgado:

Mil gracias por acercarnos a la literatura española y darnos a conocer uno de sus grandes exponentes.

Un abrazo.

Delgado dijo...

Rafael, Valle es uno de los imprescindibles, su obra es tan prolija que hay gustos para todos.

Gracias por tu visita.

Balamgo dijo...

Saludos Delgado,
Buen artículo sobre Valle Inclán. No por conocido, deja de tener vigencia e interés en cada momento.
Abrazos.

Delgado dijo...

Sí señor, nunca está de más tenerlo presente. Por algo es un clásico

Saludos Balamgo